OBLICUO: Antología Poética
OBLICUO (2026) es una antología de poemas escritos e ilustrados en colaboración con Adrián Cedeño Villacís y diferentes artistas jóvenes de Quito, Ecuador. Esta antología forma parte del proyecto “Exposición Cardíaca”, el cual, busca priorizar la experimentación artística multidisciplinaria a través de formatos visuales y sonoros.
El objetivo de esta antología es presentar las obras ilustradas y escritas de estilos vanguardistas y experimentales, realizado por los diferentes artistas de la ciudad de Quito, con el propósito de dar un lugar a escritores y dibujantes para exponer sus obras y que estas puedan ser consumidas.
Trenzando Melodías
Este capítulo explora los temas más sencillos, como la pasión, sensualidad y el romance, abordándolos desde una temática sonora con elementos característicos del arte contemporáneo.
Pluvial
Pluvial se centra en un aspecto sentimental de melancolía, vacíos y tristezas mudas, que quedan calladas ante el mundo y solo pueden materializarse en las diferentes caras de la poesía.
Exposición Cardíaca
Exposición Cardíaca es una transición desde lo sublime, etéreo y sensorial, hacia un mundo onírico combinado con la experimentación de sueños, formas orgánicas, conceptos abstractos y la vanguardia del ser humano.
Dismorfia de la Palabra
Este capítulo te invita a sumergirte más allá de lo material. Te adentrarás en sensaciones nunca antes exploradas, con escritos que rebosan lo surreal y desnudan al subconsciente, exponiéndolo. Utiliza elementos orgánicos y la experimentación de la palabra a su favor.
Noúmeno
Noúmeno te invita a explorar conceptos y realidades que jamás podremos ver, tocar, saborear, escuchar, sentir; materializando conceptos abstractos en letras y espacios intangibles, fuera de lo fenoménico. Un lugar en donde el tiempo camina con nosotros, los sueños nos abrazan y la lujuria nos brinda un poco de té de forma literal.
Poemas Destacados de OBLICUO
Se escogieron escritos destacados por cada capítulo de esta antología, para que puedas degustar un poco de este viaje poético. Cada texto resalta la temática y la esencia del capítulo, siendo un trayecto desde lo más tradicional hasta la ruptura del sentido con la experimentación de las vanguardias.
Es un recorrido por la mente subconsciente del ser humano, en el que se exploran temáticas diversas y contemporáneas. El significado y tu interpretación dependen del orden de lectura, el orden de lectura depende de ti, y tú dependes del desino. ¿Te atreves a cambiar ese destino?
Se Manchó el Vestido lo Volverá a Lavar
Sé que Vives en el Universo Oblicuo
La oscuridad melodía en la frente,
susurro, susurro de abril,
afeitando la paz con intérpretes boca arriba,
en reversa, antaño de azules,
entristeciendo fueron las esferas
de nácar iridiscente que besaron a la vida,
que en lenguas vulnerables nos demostraron
una experiencia romántica, divina.
Llanto ahogado,
transformar los fluidos en crisálidas
que vuelan libertad, fuera del espacio,
por más golpes al piano y sus teclas,
o dobleces del papel higiénico,
tú seguirás alejado de mi verdad,
después de novecientos once días
de recuerdos ondulados beige,
y cuando nos volvamos a encontrar,
allá, sinónimo del abstracto,
crearemos nuevas formas de amar.
El crematorio se arrepiente, pide perdón,
el prado, la tierra, el pino,
por arrebatarme tus pistachos ámbares
que tan felices miraban, miraban,
que tan frágiles lograron mirar.
Para ti, el mundo multicolor,
dejaste de ahogarte en el gris
para prestarnos tu calidez un rato,
sin el malestar de un musgo depredador.
Ya pintas de naranja las nubes,
alimento del tiempo par rutinario,
comiendo dientes de león amarillos
con tu luz de sábanas,
hasta que nos empuja el nuevo sol,
cayéndome otra vez en rocas pálidas.
Abrazo, abrazo inmortal,
flujo del río enamorado de caracolas,
el consuelo me alivia,
pues, siempre conociste el mar.
Nos oyes desde un plano curvo
bailando en el universo oblicuo,
respiras, respiras de nuevo en mi mente,
y tu lengua aún huele mi rostro, por favor,
¡que en mi rostro te arrastrabas!,
recuerdo saltarín brillo de alegrías,
masajeando la nostalgia mi sien,
cuando en mi cama te recostabas
y ahora te espera vacía.

El Mar Calmo de Azulejo
El mar calmo de azulejo
se quiebra más de horas
si aún las pestañas no escuchan,
ya viene el sábado,
arriendo en la psique, exigiendo,
pues, para besar cada estría de mi ropa tú
te divorciaste de lo fugaz,
y yo con vergüenza, cual ciempiés
me arrastré por los rieles,
me adentré en el que salpicó el cariño, pegajoso,
con zapatos de viajes por curiosidad.
Aparece de nuevo en los sueños
la libélula de brillo trémulo,
y los amantes de fogatas
no solo gozan de la tela negra en el techo,
¡también de un picante abrazo nacional!,
pues, la luz había muerto
recostada en el regazo de la lluvia,
y yo solo pude consolarla
con reverberaciones caducadas.
De besar el sonido,
de lamer el cuello,
siempre fue lo mismo,
me enamoré de las arrugas
que dejaron los tacones en sus pies,
y de conseguir que en el monte
se expanda la palabra de nuestro terreno.
Cuando menguantes las lunas se reían
y esperaban a que suban las aguas
de activos los volcanes
que eructaron en diferente idioma,
el pensar en los poros del cuerpo,
la acaricia todo calma.
Con pescado en abril, colada en noviembre,
aquel tumor que, convaleciente, las sonrisas cegó,
¡y ciegas sonrieron!
En ciudad de vivas esmeraldas
aplauden a los miradores desde abajo,
la gente se distrae con el suelo repleto de ponzoñas,
e ignora la pincelada dorada
que escupió el sol en sus ventanas,
pues, de un atardecer se abren los cielos
y protegen a las espumas de luna en la orilla,
con suya benevolencia en sonoridades y susurros,
¡de las mil tristezas francas!

Moluscos Enredados
Larvas humectadas de sed,
llena es la copa de espejos,
roces entre moluscos,
gusanos, anfibios y peces,
el orgasmo es bisiesto en las venas,
relojes de oscuro paladar,
que beben del vino blanco
del tren degustado,
reproductor de médulas óseas,
vértebras y escolopendras.
Cosquillas en los tejidos adiposos,
ludopatía por telares de carne,
augurios de cielos estremecidos
porque las sombras yacen quemadas,
incendio de reflejos clonados,
en las aguas tibias del hedor
frío, cordón sin síntomas,
lamiendo el adhesivo del umbral,
en vacíos físicos del tiempo
y conexión entre polillas crudas.
Explosión sensorial,
la saliva al embrión,
al cardíaco y vísceras culpa,
tejiendo recuerdos ambiciosos que
rasguñan al sudor de tentáculos efímeros,
torbellinos son de aliento ártico,
y el susurro estridente del festín,
enredando sus dedos entre el aire,
gatea hasta vomitar en las puertas
y paredes de pulmones cuerdos,
entre epifanías de lagos cisneros
con fluidos de caracolas estrelladas.
Los terremotos son de orgías marinas,
trenzando médulas espinales
en la sequía del abrazo pectoral,
refugio de sonidos fluctuantes,
durmiendo son adictivas
las larvas que humectadas bailan,
el fósforo se ahueca de cal
entre lenguas y pelvis,
esquinas de blando alcohol,
carne, calamar y mollejas
podridas, contacto entre las piernas
que beben hambrientas la urea
y salpican voces flácidas.

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Gemidos de la médula periférica.
espiral, dientes, mordió el abrigo
cuernos asimétricos, puntas en
corbatas muertas,
sabor internacional,
tartamudas son de los olores sordos
arrebátame ya la textura
de mis secos quejidos,
huesos, latidos.
Pobreza en funerales crudos,
sangró el año
por un temblor
helado,
palabras oxidadas son del tiempo
supuesto inocuo,
de cárceles, ¡Ay, los gritos!
que te desnudan
en fábricas de retazos
de poesía
visceral,
enredándose mis pestañas
entre sistemas digestivos,
me las desato
con la miel de mis venas,
trenzados lamidos, nervios cual cabello,
y crónicas del lodo enfermo.
Ya duermen ambas lágrimas de seda,
con manchas de vino tinto emplumado,
en ambos rieles de mugre norteña,
uñas caídas, sabor de gusano,
uñsa caídas, sabro de gusano,
uñsacai das, sabro dguesano,
vñscaasadi, abrsogosndeva
sai@cavñdsa&gosb&vrdanase
_sa&i*ca@vñds&a&gosb&vrd@anase&
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